Voy Derecho y Sin Frenos

Después de años por fin conoceré ese país que tanto “pineaba”, “algún día” pensaba…
Ahora estoy sentada en un avión rumbo al milenario Marruecos.
No quiero poner ninguna expectativa, voy abierta a recibir todo lo que este país tan diferente al mío me de.

Marrakech

2 horas de fila para sellar los pasaportes, tiempo interminable. Un montón de marroquís tratándose de “colar” antes de mi y otros turistas. Empiezo a desesperarme y me pregunto ¿Qué es esto, qué está pasando? Al principio me enojo, después de observarlos que hablaban y se reían entre ellos y que habían sido regañados por un policía del aeropuerto y volvieron a hacer lo mismo, me parece que es algo meramente cultural. Así que… el que se enoja pierde, mejor tomo este momento con filosofía y tolerancia tratando que el enojo no opaque mi emoción de estar aquí.

Me gusta estar en ese punto de incertidumbre de no saber qué esperar de lo nuevo, de lo desconocido, de lo que hay afuera, de lo que hay más allá de mi país, de mi gente, de lo que hay más allá de mi imaginación.

Llego a hospedarme en un Riad que es una casa de pocas habitaciones, administrada por los propios dueños y decorada con tapetes, mosaicos, fuentes, techos, columnas, farolas y adornos típicos de Marruecos. Ya de entrada quiero todo para mí. Esto es un “must” para transportarte en el lugar.
El recibimiento, sensacional, con el típico té verde con azúcar del Alto Atlas y un poco de repostería, se me empieza a endulzar la vida.

En el momento de planear el viaje tenía en mi mente algo muy claro: vibrar con todos mis sentidos este país. Busqué una experiencia diferente: empiezo mi contacto con Marruecos con una clase de cocina de la comida típica marroquí. Me enamoro del “Tajín” recipiente hecho a base de barro con la forma de las grandes montañas de Marruecos, Alto Atlas, Medio Atlas y Anti – Atlas.
El chef Joseph me logra transmitir su pasión por la sencillez y delicadeza de esta comida , donde todos los ingredientes los tomo de la tierra del huerto del lugar.

Clases de Cocina

Primer bocado y todos los demás, ¡¿Qué es esto?! Explosión brutal de sabores, combinación del jengibre, de la cúrcuma, del limón amarillo, del comino, de la pimienta, de la canela, del pimentón, de las aceitunas, del aceite de olivo, del cilantro… sabores únicos que alcanzaban a permanecer el tiempo justo en el paladar para disfrutarlo. Y así, me introduzco con un gran sabor de boca en este mágico país.

Clase de Cocina

Estoy profundamente dormida y un canto me despierta, es el canto Musulmán que invita a rezar a todos los fieles venerando a Alá. Es hora de tomar un baño para estar lista para otra experiencia: caminar las calles de Marrakech y su famosa Medina. (El mercado principal de la ciudad)

Medina

Me mezclo con la gente, disfruto cada instante, colores por todos lados, de textiles, de frutas de todo tipo, de especies, de mosaicos; olores desconocidos, algunos agradables otros no tanto, escuchando una lengua que no entiendo pero que expresa mucho. El que quiere vender todo por muchos Dirham (moneda local) terminando en unos cuantos ¡Qué manera de regatear, me cansé! Un encantador de serpientes se acerca a mi y me pone sobre el cuello una serpiente, me pongo fría como ella, mientras, “el pungi” ( instrumento de viento parecido a una flauta que se usa especialmente para este oficio) hipnotiza con sus sonido a unas cuantas.

Silvana
Encantador de Serpientes

Para no perder la costumbre de llevar un “pequeño” souvenir mi amigo Driz el guía me lleva a un lugar típico de tapetes “ Chateau des Souks”. ¡Qué experiencia! Fue como una clase de historia a través de dibujos típicos plasmados en los tapetes de la cultura principal de Marruecos: Bereber. No puedo resistirme a un trabajo tan lleno de significados ancestrales de su estilo de vida. Ya veré cómo me lo llevo, pensé.

En la medina

Y después, este impresionante lugar, con una arquitectura hecha con una especie de adobe color rojo característico de la tierra de Marruecos, de filigranas hechas con estuco, todo hecho a mano, con mosaicos resplandecientes de luz y color, me dejan boquiabierta. La Madrasa de Ben Yousseff me hace transportarme en el tiempo imaginando a centenares de estudiantes del Corán para aprender y ser fiel a su religión que es el Islam. Hago una pausa y pienso: abro mi mente en este momento para aprender y entender la diversidad de las religiones, que me lleva a reafirmar que todo es un acto de fe.

La madrasa

Voy derecho y sin frenos cruzando la calle esquivando coches, motos, personas, bicicletas y tuc tucs. ¿Te lo imaginas? ¡Que gran bullicio y que divertido!

Merzouga

Vuelvo a escuchar el canto de la llamada al rezo, estoy lista para irme al desierto de Merzouga. Mi parte favorita.
Transito por el Alto Atlas, la temperatura cambia, interactúo con algunos Bereberes, cuya mirada es profunda y penetrante; esto es algo que me impresiona , en general las caras de las personas expresan mucho, me pude imaginar toda una historia de tan expresivas que son.

Sigo mi camino hacia el sur y veo gran cantidad de mezquitas aún en pequeños pueblos, veo el contraste de lo árido con los grandes oasis repletos de palmeras dando una sensación de vida.

Ouarzazate

Llego al siguiente punto: Ourzazate, La puerta del desierto, en donde se separa Marrakech del desierto del Sahara. Me emociono porque cada vez estoy más cerca de una de las experiencias que más he querido vivir.

Desierto
Sigo en el camino y hago una breve parada para hacer el cambio de coche a una 4×4, y aquí es donde empieza lo mejor:
Pierdo la carretera y me adentro en el desierto saltando las dunas para llegar al encuentro con Mohamed, el amigo de los camellos. Cambio nuevamente mi medio de transporte a un dromedario que me llevará al campamento. ¡Qué emoción!

Empiezo a sentir la necesidad de escuchar el silencio, de estar en el aquí y en el ahora, de abrir todos los poros de mi piel para vivir este momento.
Veo como el sol se mueve para ocultarse tras las dunas rojizas impávidas y sin movimiento. Siento el viento rozar mi cara, mientras el camello me lleva.
En el campamento me recibe Mustafá con el típico té verde y unos deliciosos frutos secos. Una vez que me lo tomo Mustafá me muestra mi jaima (tienda de campaña hecha de cuero que usan los árabes) que con agrado veo que es totalmente confortable. No me falta nada.

El Campamento

Después de contemplar este lugar llega la hora de la cena, ¡qué delicia! Un rico “Tajín”, lentejas, cus cus y de postre naranjas. Para después pasar a la fogata.

Nos estaba esperando Mustafá con algunos compañeros y cada uno de ellos con un tambor y así con el retumbar de los tambores y el canto gutural mis sentidos se abrían cada vez más.

Esta noche esperaba que las estrellas adornaran el cielo, pero esta vez la noche me sorprende con la luna llena, dejándome ver la grandiosidad del desierto desde otra perspectiva y otro color, son esos momentos que se quedan impregnados en la retina. Me siento en la arena para sentirla, hundo mis manos y mis pies, al principio se siente fresca por el frescor de la noche, mientras más los hundo más cálido se siente por el calor del día, ¡qué sensación!, la combinación del silencio, la luz de la luna, lo templado de la arena, y el roce del viento me confirman que aquí estoy en donde siempre he querido estar.

Escucho uno de los tambores que me avisa que está a punto de salir el sol, me pongo cualquier cosa para no perderme este momento de este nuevo día. Camino hacia las dunas de la noche anterior, pero ya no son las mismas, que con el viento de la noche cambiaron su lugar y su forma. Por fin veo salir el sol con un brillo especial regresándole el color rojizo al desierto…

Ouarzazate

Me despido de ti, Marruecos. Me voy diferente a como llegué, me voy llena de tú gente, de tú calidez, de tú historia, de tus tradiciones y de tú cultura. Ten la seguridad que de ti platicaré, me fundo contigo y como dirían los Bereberes hoy me siento una “Amazigh”, una persona libre.

5 comentarios sobre “Voy Derecho y Sin Frenos”

  1. Me transporte contigo con tu forma de narrar este viaje maravilloso!!! Te felicito Silvana, que sigas compartiendo todas tus experiencias! La imaginación es una forma de viajar!!!

  2. Qué buen writing amiga mía!! Me encantó!! Qué entusiasmo!! Me encantó el viaje… pero sobre todo cómo me lo cuentas 🙂
    Congrats Sil.. sigue escribiendo más !!!
    Ire

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